«Bien puede reír aquel que, como yo, tiene un exceso. Mi exceso, mi necesidad, mi paz, mi equilibrio, la indiferencia, incluso, con que miro a la muerte. Qué más da aquí vivo que allí muerto, si sé que en ambos sitios haré el trabajo para el que siempre estoy dispuesto.»
Víctor Mira
Munich, 1989. |