«Desconfío de cualquier tipo de urgencia, de todo ese trabajo hecho de un día para otro, apresuradamente, pero amo los veloces golpes de mi corazón cuando en la quietud semimuerta de mi casa trabajo empujado por lo mejor de mí. Cuando trabajo con esa amorosa intención, me tomo mi propia vida como una cosa larga que se prolonga sin importancia día tras día»
Víctor Mira
Munich, 1989. |