«Si un día fui tambor por los campos, ahora todo yo soy piano en el centro del hogar. Ni viejo ni nuevo, sino piano hogareño en el centro de los míos, tocado por los míos y mudo –con todo lo mío, mudo- si una mano no me sonatea. No intentéis, pues, saber de mí, de lo que fui acumulando en mi sangre que, al explicarse, muere el artista. Los que dicen tener necesidad de las claves para la comprensión del discurso deberían saber que preguntar más de lo que el artista por propia iniciativa es cotilleo, voyeurismo.»
Víctor Mira
Munich, 1989. |