«Quise irme lejos, como Rimbaud quise irme lejos y busqué Etiopías por todas partes, tierras vírgenes donde mis pies se hundiesen para sentir el latido de la tierra. Busqué y busqué, a veces tranquilo, a veces desesperado, y en los inviernos de la Alemania congelada supe hurgar desenterrar la eterna Tahití que yace oculta y palpitante bajo el moderno brillo. Me agaché a besar la nieve, puse mis labios de español ardiente y desacostrumbrado sobre el blanco suelo y me pareció que besaba el blanco matador de telas vírgenes»
Víctor Mira
Munich, 1989. |